Prensa especializada y generalista, entrenadores, jugadores, agentes del mundo del deporte en general, todos han ensalzado la excepcional trayectoria de la selección española en este Campeonato del Mundo 2011 que se está disputando en Suecia, y donde mañana, España tiene la posibilidad de pelear por la medalla de plata ante el equipo anfitrión.
Las previsiones más optimistas no colocaban al combinado español es semifinales, pero todos los que componen este grupo humano eran conscientes que, más allá de sus virtudes y posibles carencias, el sueño permanecía intacto, reválida para la mala imagen del mundial croata 2009 y punto de inflexión tras la notable mejoría manifestada en el Europeo de Austria’10.
Ayer, frente a una de las mejores selecciones del mundo, Dinamarca, los internacionales dirigidos por Valero Rivera tuvieron en sus manos la llave para abrir la gran puerta de la historia, y sólo la mala fortuna en momentos puntuales del partido impidió la gesta de entrar en la gran final.
Jaime Lissavetzky, Secretario de Estado para el Deporte, que estuvo arropando al equipo en la fase final del Mundial, se mostró rotundo cuando entró al vestuario finalizado el partido para saludar a los internacionales, acompañado del presidente de la R.F.E.BM., Juan de Dios Román, el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, y el presidente de Asobal, Javier Zuriarraín, “enhorabuena por todo lo que estáis haciendo, sois motivo de orgullo y eso se nota porque el país está pendiente del gran espectáculo que estáis ofreciendo, y debéis ser fuerte porque la derrota de hoy debe serviros para que el domingo logréis la medalla de bronce, porque os lo merecéis”.
La oportunidad de refrendar un mundial sobresaliente
Porque el calificativo no puede ser otro, sobresaliente. Se han remontado partidos ante rivales del prestigio y calidad de Francia, Alemania o Túnez, se han dado exhibiciones como la de Islandia, Noruega o Hungría, y ahora toca demostrar que España merece estar en el podio.
Para ello, mañana (14:30 h., en directo por Teledeporte y Sportmanía), llega la gran cita, con un rival que reúne multitud de complejidades, Suecia, un anfitrión necesitado, que sin hacer un gran juego, tendrá a 12.000 hinchas apoyando desde las gradas del Malmöe Arena.
Tras una travesía por el desierto de casi una década, y finiquitar aquella gran selección de los noventa, formada por los Andersson, Olsson, Wislander, Lindgren y Thorsson, que reinaron entre 1990 y el 2002, la ‘amarilla’ parece renacer de sus cenizas. Hace casi una década, en su Europeo de 2002, los suecos ganaban su último oro, por lo que este bronce que mañana se pone en juego es toda una reválida, sobre todo si se tiene en cuenta su condición de anfitriones.
En el banquillo, por grandes del balonmano europeo, Olsson y Lindgren, y en la pista destacan la enorme figura de Carlén, con problemas en el menisco pero que mañana será de la partida seguro, Larholm, Ekberg, el ‘manchego’ Kallman o los azulgranas Jernemyr y el joven portero Sjöstrand.
El España-Dinamarca tuvo un millón de espectadores de media y picos 3.500.000
Y este partido por el bronce debe servir para consolidar un producto, el balonmano español, que ayer arrasó en las audiencias, con 1.000.000 de espectadores de media, con un 6,1% de share, convirtiendo el partido de España-Dinamarca el programa más visto del año en Teledeporte, alcanzando picos de 3.500.000.